Este tipo de reflejo se conoce mayormente como una especie de respuestas que ocurren de una manera involuntaria por parte de los bebés en lo que vendrían a ser sus primeros días de vida. Se explica así porque son una serie de reflejos que se suponen que, a medida que vaya pasando el tiempo, deben ir, de la misma manera, desapareciendo o siendo cada vez menos recurrentes.

Aparición del reflejo de moro

El reflejo de moro, la respuesta de sobresalto o el reflejo del sobresalto, es un tipo de reflejo que aparece usualmente desde el nacimiento y que se va prolongando por cierto tiempo. Generalmente, el reflejo de moro dura aproximadamente unos tres o cuatro meses, que es cuando desaparece.

Esta suerte de reflejo resulta ser algo muy natural en los bebés recién nacidos. Se habla de que es un conjunto de respuestas involuntarias a ciertos estímulos que también pueden surgir de forma voluntaria o involuntaria. Es importante destacar que este es uno de esos muchos reflejos que se pueden observar desde el momento del nacimiento.

Observación

Existen múltiples formas en las que se puede observar el reflejo de moro, básicamente es como una especie de sobresalto, el bebé puede incluso hacer como especie de brinco y puede despertar llorando. Por lo general, los bebés despiertan asustados y abren sus ojos de la misma manera, tienen esa expresión de que fueron asustados por algo. En algunos casos, esto puede corresponder a respuestas de malas posiciones en las que se encuentra el bebé.

Casi siempre ocurre que el bebé que sufre del reflejo de moro levante sus brazos y abra sus manos, esto lo hace como en una forma repentina y mientras está dormido. Una vez que ha pasado el efecto que produce este reflejo, el bebé vuelve a recoger sus brazos nuevamente hacia él y puede continuar durmiendo o bien puede despertar llorando y muy asustado.

Preocupaciones del reflejo de moro

En su mayoría, todos los bebés recién nacidos deben responder a una serie de estímulos a través del reflejo de moro, esto es una característica muy propia de los niños en esta temprana edad. Para los padres y para los médicos debe suponerse como un hecho anormal el que no se observe en el bebé este reflejo de sobresalto.

El hecho de que no se observe el reflejo de moro en nuestros bebés recién nacidos nos puede hacer suponer de varias causas que nos tendrían que alarmar. En primer lugar, se podría estar hablando de un daño en el cerebro del pequeño o en lo que es su médula espinal.

Si profundizamos un poco más, una de las causas más graves de la ausencia del reflejo de moro en los niños recién nacidos puede ser la existencia de una fractura en su clavícula o bien un grave daño en su nervio o en el conjunto de nervios que van desde lo que es su cuello hasta la parte superior de sus hombros.

Indicaciones

Si el reflejo de moro se encuentra ausente lo más recomendable es visitar al médico de confianza. Se debe iniciar con una serie de exámenes y es muy recomendable realizar radiografías de hombro que permitan descartar algún tipo de problemas o lesiones en el área que puedan ser el causante del problema.

Dentro de las posibles medidas, también se debe manejar la opción de realizar un conjunto de exámenes para ayudar a desechar la posibilidad de la presencia de una serie de trastornos o lesiones que tengan que ver con el plexo braquial y que puedan hacer que el niño no tenga el desenvolvimiento que se espera.