Por lo general, el embarazo es una de las etapas más comprometidas por las que puede atravesar una mujer que se encuentra dentro de las edades estándares para ser madre. Es una etapa difícil, porque no solo se está hablando de que estaría seriamente comprometida su salud, también estaría muy comprometida la vida y la salud del niño que recién se está formando.

Dentro de las etapas propias del embarazo, también existen esos momentos en los que las cosas cambian o puede tonarse más complejo todo el proceso. Claro está, eso también pasa a depender del organismo y de la salud de cada una de las mujeres que deciden quedar embarazadas y seguir adelante en el proceso. El quinto mes de embarazo puede ser una de las etapas más comprometidas.

Existen numerosos cambios que comienzan a surgir a partir del quinto mes de embarazo, como lo son, en el caso de la madre, el aumento continuo del peso y cambios físicos generales. En cuanto al bebé, se estaría hablando más que todo de un aumento considerable y más frecuente.

Crecimiento del bebé y cambios en la mamá

Precisamente, a partir del quinto mes de embarazo, como el bebé va creciendo mucho más, esto le irá limitando sus movimientos y hará que sea mucho más pronunciado cada uno de esos movimientos que realice. La parte negativa de esto es que el bebé tendrá menos espacio dentro de su madre para realizar sus movimientos.

En el caso de las mamás, es mucho más particular la serie de cambios que se generan porque lo más notorio será su aumento de peso. Sin embargo, también puede influir, sobre el bebé, los estados de ánimo y las preocupaciones que tenga. A partir del quinto mes de embarazo se hace mucho más notoria también la sensibilidad de ambos, ya que el bebé puede ir percibiendo muchas de las cosas que pasan a su alrededor.

Cosas que se deben tener en cuenta

En la parte médica se debe tener en cuenta que a partir del quinto mes de embarazo se comienzan a realizar una serie de estudios que nos irán dando de una manera más específica una serie de datos que serán indispensables a la hora de que se realice el parto. En primer lugar, se puede decir que se debe realizar una ecografía que tendrá como principal objetivo corroborar la fecha del parto. De una forma mucho más profunda, nos ayuda también a ver el estado anatómico en el que se encuentra el bebé.

Por si existen dudas, esta ecografía que se realiza en la semana veinte, nos puede ayudar a tener mayor certeza sobre el sexo del bebé que ya haya sido expuesto en alguna otra etapa del embarazo. Es importante este tipo de estudio a esa altura del embarazo porque nos puede hacer más visible si existe algún tipo de anomalía en el feto.

Importante es también controlar la cantidad de líquido amniótico, monitorear los movimientos del bebé y el crecimiento del mismo, todo esto se puede lograr si mantenemos especial vigilancia después del quinto mes de embarazo. Tener la tranquilidad que merecen los padres y familiares es posible solo si se mantienen en constante revisión.

En sí, después del quinto mes de embarazo, lo que resta es una serie de revisiones que permitan más que nada corroborar que todo marche de forma correcta y oportuna. Hacer un seguimiento a la madre también es indispensable porque esto garantizará también que el bebé esté en las condiciones adecuadas para llegar al parto. Es una especie de seguridad que solo se puede conseguir si se cumplen al pie de la letra todas las cosas que recomiendan los médicos.