Algunos padres, mencionan la dificultad que muestran algunos niños en hacer las tareas. Si pensamos en que el niño se levantó temprano, pasaron el día en la escuela y en actividades extracurriculares (hasta 12 horas), este acumula un déficit de sueño de muchas horas, de modo que no es difícil ver por qué existe esta dificultad.

Por supuesto, esta tasa se refleja en el rendimiento escolar que puede generar tensión en los padres y el niño dado la calidad de los resultados, provocando una mayor presión sobre el niño, dando lugar a comportamientos negativos que reflejan la gran frustración sentida por ambas partes.

El ritmo, necesidades y condiciones específicas de la personalidad del niño siempre deben ser considerados y debidamente enmarcados en su rutina diaria, necesariamente diferente de la de los padres o de los hermanos que están en una edad diferente. En este sentido, los expertos producen varias tablas con las horas de sueño, por grupo de edad, y que puede servir como una guía para los padres.

Desarrollar diferentes rutinas – para el niño y los padres – requiere un esfuerzo extra de la planificación de las actividades familiares, pero vale la pena. En los países nórdicos, por ejemplo, los niños van a la cama mucho antes, como los bebés. Incluso si ahora mismo no te duermes, llegar en la cama, en su cuarto, en un entorno tranquilo que implica menos estimulación y promueve erutinas_ninos

l descanso y la asimilación de conocimientos y experiencias experimentadas durante el día.

¿A qué hora debe ir a la cama del niño en edad escolar?

Un niño con 6-7-8 años de edad debe dormir por lo menos entre 10:30 a 11 horas por noche. Entre 9 y 12 años edad debe dormir por lo menos entre 9:30 a 10 horas. Es el más fácil de fijar la hora para ir a la cama a considerar el tiempo de despertar y contar hacia atrás.

Hábitos y conductas que atentan contra un sueño saludable

Más que imponer la rutina de sueño deben ser negociado y comprendido por el niño. Explicar la importancia de acostarse temprano, ilustran con situaciones concretas por qué la rutina actual no funciona y no hay culpa, ayuda al niño a entender lo que está mal, lo que puede mejorarse y te hace sentir parte de la solución y no del problema.

También se puede explicar que al principio el cambio en la rutina puede requerir un esfuerzo de adaptación de todos, pero los niños son ágiles y se adaptan facilmente. En poco tiempo la nueva rutina se incorporará completamente en sus vidas y será tu propio hijo que va a sentir la necesidad de dormir las horas a las que se ha acostumbrado.

Ver la televisión durante la cena. Este es un momento único del día para compartir los acontecimientos del día, para hablar con la familia o la planificación de actividades para el fin de semana, también es una manera de fortalecer la vida familiar y ahorrar tiempo.

Ver la tele, jugar con el PC después de la cena o participar en cualquier otra actividad que estimule a su niño y hacerla dormir “disipación”.

Poner el TV en la habitación o permita que el niño use el teléfono móvil o el ordenador en la cama. No obstante, los padres deben establecer horarios específicos y acceso limitado a estos aparatos. Cuando el niño vaya a la cama, el propósito es uno sólo: sueño.

Dormir con la luz encendida. Si necesita un punto de luz, optar por una presencia discreta.

Cambiar la rutina de sueño “de las piernas-para-el-aire” porque es un período de fin de semana o vacaciones.